Según el Presidente del Consejo Económico y Social, Marcos Peña
Medio millón de trabajadores fueron despedidos del trabajo en 2009 en el estado español sin que el empresario alegara ni causa ni justificación ni motivo alguno.
Esta cifra la hizo pública el lunes 28 el Presidente del Consejo Económico y Social (CES), Marcos Peña, durante la celebración, en Madrid, del Foro de la Nueva Sociedad (en el marco de la organización de debate Nueva Economía Fórum, en el cual se fomenta el intercambio de ideas respecto la coyuntura económica, con la participación de reconocidas personalidades del mundo político, económico, social, empresarial y periodístico).
En su intervención, Peña reflejó la perspectiva sociolaboral del año que nos precedió, y explicó que tal situación se ha producido por la existencia en España de un “tejido empresarial frágil”. El Presidente del CES, esta fragilidad se debe, entre otros factores, a la existencia de más de un millón de organizaciones con un volumen de empleados inferior a cinco, y solamente unas 4.500 que cuentan con un personal superior a los 250 trabajadores. Por otra parte, tampoco rehuyó los efectos de la crisis (en sí), y declaró que los efectos que ha tenido sobre el empleo han sido (y son) “devastadores”, y advirtió que la recuperación será “lenta y no exenta de riesgos”.
En consecuencia, y este mismo juicio, Peña agregó que si España no lleva a cabo las reformas necesarias para paliar todos estos percances, los riesgos de retroceso en la salida de las crisis “serán muy grandes”. Sin embargo, a pesar del complicado panorama y de los datos mencionados, Peña quiso mostrase optimista y aseguró que, a pesar de ello, el país “saldrá de la crisis”, pues, según él, “tenemos los mimbres necesarios para transitar por esta línea tan complicada”. Finalmente, también destacó que la formación actual de los trabajadores es mejor que nunca y que “jamás ha habido generaciones mejor formadas que las que hay ahora”.
Bien es cierto que los cursos de formación, con su correspondiente especificación y variedad de propuestas, son una gran oportunidad para entrar mejor preparado en el mundo labora. No obstante, esa misma realidad que el Presidente del CES ha descrito, no se puede obviar tampoco en ese sentido (el de la formación), así que, por muy positiva que sea su existencia, las exigencias económicas que la acompañan no resultan ser, ni mucho menos, un complemento eficiente en tanto en cuanto el mayor agravio es el paro y, por ende, la crisis económica.



