Pedido por la Fundación ONCE
Un estudio presentado en la Cámara de Comercio Española en Bélgica y Luxemburgo (Bruselas) por el presidente de la ONCE y su Fundación, Miguel Carballeda, titulado “Valor añadido comunitario de los Fondos Estructurales gestionados por Fundación ONCE”, deja ver que esta organización ha creado 30.000 puestos de trabajo para personas con discapacidad en estos últimos 10 años y además, ha logrado ofrecer más de 100.000 acciones formativas para llevar a cabo su principal objetivo, que es la inclusión socio laboral de las personas con diversidad funcional.
Esto es posible gracias a los Fondos Estructurales procedentes de la Unión Europea (UE) y a su propia aportación económica.
Durante la presentación de dicho documento, Carballeda recordó que, aunque la situación de los ciudadanos de la Unión Europea había mejorado considerablemente en estos últimos años, la crisis económica está haciendo estragos y por eso no es posible bajar la guardia, hay que seguir trabajando por el empleo de estas personas y hay que “resaltar la capacidad y el talento, más allá de las limitaciones”, para lo que pidió que se considerara la integración laboral como “una prioridad en las estrategias futuras de la Unión Europea y se dediquen los recursos suficientes para alcanzar estos objetivos”.
Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, por su parte, manifiesta la importancia de los programas que están en funcionamiento para luchar contra la discriminación en toda la Unión Europea. Dice que al estar aliados con la Fundación ONCE, la cobertura en España es muy buena en este sentido.
En concreto, se refiere al “Programa por talento”, puesto en marcha por la Fundación ONCE para el periodo 2007- 2013, del que hemos hablado en esta sección muchas veces, pues en él se trata de buscar la igualdad de género, de edad y de condición. También se ha hablado de la importancia que tiene la formación como paso previo para el empleo de los colectivos desfavorecidos, pues el estudio demuestra que la inserción laboral es directamente proporcional al nivel de estudios obtenido: un 33% de inserciones para quienes tienen estudios secundarios y de un 46% para los estudios superiores.




