Para estimular la creación de empresas
El Gobierno tiene entre sus promesas electorales la creación de una Ley de Emprendedores. Una ley que reduzca los tramites para poder crear una empresa, que mejore su financiación, que apoye la internacionalización y proporcione incentivos fiscales.
Los autónomos y los emprendedores vienen demandando esta ley desde hace tiempo. Pretenden fomentar la creación de nuevas empresas y generar en la sociedad una cultura del emprendimiento, ambos factores resultan básicos para poner de nuevo en marcha la economía española y reactivar el mercado laboral.
El Gobierno está estudiando que las medidas que se propongan en el texto de la ley vayan dirigidas, no solo a las nuevas empresas que se creen con posterioridad, sino a las que ya existan y que son las que tienen más riesgos de desaparecer. No hay que olvidar que un 70% de los proyectos empresariales que ven la luz fracasan antes de los cinco años.
Se crearán los Puntos de Activación Empresarial para Emprendedores (PAE) que servirán como ventanillas de asesoramiento e información y para acelerar los plazos de creación de una empresa. Tramitarán documentación, formarán a los emprendedores, les asesorarán sobre el camino a seguir y les acompañarán en el proceso de financiación. Además, las nuevas Pymes dispondrán de una ayuda de 3.000 euros para poder crear empleo.
Otra modificación normativa que se está planteando el Gobierno es el hecho de que si una empresa está legalmente constituida en una Comunidad Autónoma, eso también le sirva para cualquier otra región de España. Estaríamos así ante así una unidad de mercado que ahora no existe, y para resolver cualquier tipo de discrepancia o conflicto se creará un Consejo Interterritorial para la Unidad de Mercado.
El Ejecutivo pretende reducir el Impuesto de Sociedades para las Pymes, dejándolo en un 20%, para hacer más atractivo el emprendimiento: En relación con las I+D+i, aumentarían las deducciones al Impuesto de Sociedades siempre que se realicen acciones relacionadas con la innovación.
También se reducirán las desigualdades entre los empresarios que tributan al IRPF y los que lo hacen al Impuesto de Sociedades, además de una reducción de módulos del IVA e IRPF para las Pymes y los autónomos. Estos dos últimos colectivos de empresas podrán retrasar el pago del IVA hasta haber cobrado las facturas que se les deban, medida esta que empezará con las Administraciones Públicas.






