Exposición pictórica.
Fremap Alicante, desde su programa de Acción Social 2012, ha querido colaborar con un centro ocupacional, El Molinet, en dar a conocer el trabajo que allí se realiza. Para ello ha cedido durante un mes sus instalaciones de la clínica de Avda Eusebio Sempere nº 11 para exponer 20 cuadros elaborados con distintas técnicas pictóricas. Este mismo viernes, desde las 13,00 H podremos disfrutar de ella.
Dado que ahora es un momento bastante delicado económicamente y que todos los centros que se dedican al mundo de la discapacidad están pasando por estrecheces al ver reducidas tanto las subvenciones como el trabajo que venían desarrollando hasta ahora en empresas privadas, montar una exposición de este tipo resulta de un coste más.
Si nos paramos detenidamente en cada uno de los cuadros que allí se expongan, vamos a salir con una visión nueva de la discapacidad en general y de la discapacidad intelectual de una manera más concreta. Nos vamos a dar cuenta del buen trabajo que pueden realizar, de lo organizados y concienzudos que son y de las ganas y la ilusión que tienen por interactuar con la sociedad y ser parte de ella por derecho propio, por su esfuerzo y su buen hacer.
Estos alumnos se encuentran en un Centro Ocupacional, una entidad que nació en los años 60-70 gracias a la iniciativa de algunas asociaciones de padres y familiares de personas con este tipo de discapacidad. Optaron por luchar para que sus hijos tuvieran un futuro fuera de los límites del hogar y por eso, desde el principio, tuvieron un objetivo docente y fueron apoyados por profesores de educación especial. Era una salida, la que tenían, para dar cobertura educativa tras la enseñanza obligatoria.
A día de hoy, y gracias a la integración escolar, se ha abandonado esa acción educativa por una vertiente más profesional.
Su principal objetivo es preparar a la persona para que pueda salir y enfrentarse a las exigencias de la vida diaria, de un trabajo y de unas responsabilidades. Lógicamente, el grado de discapacidad será decisivo en este caso. Los que puedan llevar una vida normalizada utilizarán estos centros como trampolín hacia el trabajo y los que no, sus instalaciones se convertirán en un lugar estable para la integración social.




