Problemática de la mujer discapacitada
Esta semana, el 8 de marzo, se celebra el Día de la mujer trabajadora, es decir, el día de muy pocas mujeres, aunque en realidad todas trabajen más de la cuenta.
No nos engañemos, si existe un Día especial es porque todavía no existe una situación normalizada, es lo que ocurre con la mujer trabajadora, las enfermedades raras o el tema de la discapacidad. Lo ideal sería que nuestro tejido empresarial estuviera más que concienciado, convencido de que una mujer o un discapacitado puede realizar un trabajo tan bueno y productivo como cualquiera, pero no es así. La tasa de paro es mucho mayor en estos casos.
El problema viene cuando juntamos dos realidades que no gustan como, por ejemplo, en una mujer discapacitada. Aquí se nos juntan muchos tópicos típicos como el que va a tener mucho absentismo por su enfermedad, es responsable de una familia en caso de que la tenga, etc., y el resultado no es otro que la no contratación.
La doble discriminación –existe, sí, no es un cuento del medievo- nos resta a las mujeres con discapacidad el desarrollar una carrera profesional para la que estamos ampliamente preparadas.
Por ello, el Instituto Aragonés de la Mujer y la Coordinadora de asociaciones de personas con discapacidad (CADIS) en Huesca -que integra a las principales entidades que trabajan con y para las personas con discapacidad de la provincia – han organizado una jornada bajo el título de ‘Mujer, discapacidad y empleo‘, para dar difusión al Día y a los problemas diarios de este colectivo.
Esta actividad, que se ha desarrollado esta mañana el Aula 1 de la sede del Gobierno de Aragón en Huesca, quería reflexionar sobre la situación de la mujer y el empleo siendo poseedora de un certificado de minusvalía y con este motivo ha contado con la ponencia experiencial de varias mujeres trabajadoras.
Por último, se han señalado todas las medidas que están a disposición de la empresa para ayudar a potenciar la contratación responsable, como las subvenciones que cubren parte del salario o las ayudas destinadas a adaptar el puesto de trabajo a las necesidades reales de un trabajador concreto.




